lunes, 15 de junio de 2020

Mi Hija: La Dra. Annabelle. LA FISIATRA. Por Alirio Pérez Mogollón



Mi Hija:  La Dra. Annabelle. LA FISIATRA  

Nació en Barquisimeto, Estado Lara, en mayo de 1971. Sus apellidos Pérez Lo Presti. 
Se dio una circunstancia extraordinaria que me hizo imposible estar presente durante el arribo de mi hija a este mundo. El médico que asistía el embarazo de mi esposa estimaba que el parto sería entre finales de abril y los dos primeros días de mayo de 1971, paralelamente a esa apreciación; en mi condición de Profesor Ordinario de la Escuela de Ingeniería Forestal de la Universidad de Los Andes estaba incluido entre los próximos becarios, con la aprobación formal en las respectivas unidades académicas. En concordancia con esta decisión, se adelantaron gestiones de programación institucional que significaba viajar al extranjero, primero concretamente a la ciudad de Buffalo para realizar el curso de inglés previo a la iniciación de estudios conducentes a la obtención de la Maestría en Anatomía e Identificación de Maderas, los cuales se cursarían en el University College of New York en Syracuse, ambas ciudades en el Estado de Nueva York.  U.S.A.  Analizada la situación, mi esposa María siempre generosa, comprensiva y condescendiente y la familia de mi esposa siempre dispuesta a solventar las dificultades y apoyar lo que significase progreso en función del mejor futuro para la familia, aun reconociendo la complejidad de la materia, acogieron por unanimidad mi viaje aprobado por la Institución Universitaria. Y así se hizo. Mi esposa María quedó acompañada de su familia, y ésta le dio todo el apoyo y asistencia, personal, espiritual, económico. Todo marchó bien, aun con las preocupaciones, incertidumbres y nostalgia naturales e inevitables, que todo esto generaba.  El 10 de mayo de 1971 fue un día grande e inolvidable. Nació una criaturita, perfilada, delgada y saludable, quien tendría por nombre Annabelle (así lo habíamos acordado previamente). Inmediatamente recibí la grata y emotiva noticia que como un bálsamo milagroso hizo desaparecer de inmediato la nostalgia y melancolía que me embargaba. A los cinco meses de haber nacido, mi hija Annabelle, su madre María, su hermano Valentín y yo ya estábamos reunidos y conversando en Syracuse. La adaptación de los dos hijos y María tomó poco tiempo, la niña creció rápidamente, le agradaban las compotas de frutas y las de hortalizas y verduras, era muy despierta y ágil.  Después, María ya más familiarizada con el medio y con orientación y estímulos oportunos de algunas amistades y vecinos, tomó, se inscribió y aprobó algunos cursos en la Universidad y logró trabajar por un tiempo en una biblioteca. Transcurrió el tiempo, terminado el postgrado y habiendo obtenido la Maestría en el Colegio Forestal de la Universidad Estatal de Nueva York en Syracuse, regresamos a Venezuela, solicité y fue aprobada mi incorporación a la Facultad.

Reseñadas estas vivencias, entro seguidamente al tema principal referido a rasgos de la personalidad, formación intelectual, educativa y profesional de mi hija Annabelle. Respecto a su forma de ser, pienso, en esta etapa de mi vida (78 años), uno tiene una mirada retrospectiva de la vida más amplia, y cuando se trata de lo femenino, no obstante que esa hija sea recatada, respetuosa, bien formada y moderada, tanto el padre como la madre solíamos actuar como espontáneos seguidores y vigilantes coadyuvantes de la hija, especialmente su madre con sus interrogantes y confianza: ¿Con quién andas, quienes son sus padres, qué hacen, cómo andas vestida, quién ese joven, qué hace?, etc. Y en mi caso, Annabelle afortunadamente me facilitó esa tarea ya que siendo niñita era “muy pegajosa” conmigo; en otras palabras, bastaba que yo anunciara que iba a salir, para ella inmediatamente dijera:

“¡¡Voy contigo!!”

Entre los rasgos fundamentales que caracterizan su personalidad resaltan: Amorosa, cariñosa, generosa, voluntariosa, trabajadora, capaz, compenetrada con su familia, diplomática, aunque a veces no rehúye la discusión, persistente en sus metas, pero a veces puede ser recomendable disminuir cierta dosis de tozudez, con mucha habilidad para materia artística y manualidades: Toca cuatro, piano, pinta cuadros, actúa en obras de teatro. Le agrada participar en actividades artísticas. Su versatilidad es tal que ha actuado en teatro en San Juan de Los Morros y realizado actividades científicas en Trujillo, presentando sus trabajos de investigación.

Sus estudios formales: Educación Primaria.  En el CEAPULA, egresando en el año1977. Secundaria. U.E Colegio Arzobispo Silva.  1981-1988. 
Educación Superior: 1.-Título de Médico Cirujano. Universidad de Los Andes (U.L.A.). Año 1996. 2.-Especialista en Medicina Física y Rehabilitación. Universidad de Los Andes e Instituto Autónomo Hospital de Los Andes. 3.- Estudios de Especialidad en Salud Pública. Universidad de Los Andes (U.L.A.). Año 2004.

Su desempeño profesional: 1. Médico Rural.  Hospital I.  Canaguá. 2. Médico Interno, Hospital de El Vigía. 3.- Médico Interno. Hospital de Lagunillas. 4. Médico Interno. Hospital de El Vigía. 5.- Médico Interno Hospital de Boconó.

Termino, con una chanza ligera: Me siento muy orgulloso de mis tres hijos y me impresiona mucho el dominio extraordinario en sus “programaciones digitales”; cada uno de mis tres hijos tuvo dos hijos cada uno (nietos míos), distribuidos así: El Psiquiatra tuvo dos hijas, La Fisiatra tuvo dos hijos y El Internista un hijo y una hija. 


¡A Dios, gracias!

1 comentario:

  1. que bello , lo certifico.... una gran amiga. Dios siempre me la bendiga.

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